Españoles en Mauthausen

Españoles en Mauthausen. El campo de exterminio austríaco de Mauthausen estaba dedicado a explotar las canteras de granito para la construcción de la megalómana Germania, aquella capital del Tercer Reich que soñó Hitler, en connivencia con su arquitecto Albert Speer. Fue a este lugar adonde fueron a parar más de 7000 republicanos españoles apresados por los alemanes en Francia. Los trabajos forzados los fueron diezmando durante cinco años. Cuando el campo fue liberado, sólo quedaban vivos unos 2000, que aún tuvieron los redaños suficientes para recibir a los soldados norteamericanos con una pancarta que decía: «Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas libertadoras».

Españoles en Mauthausen. Saturnino Navazo es el primero de pie por la derecha

Uno de los supervivientes de Mauthausen fue un niño judío huérfano, pues sus padres habían muerto en el campo. Este niño vive en la actualidad en la isla balear de Formentera y se llama Siegfried Meir Bacharach, hoy día un próspero hombre de negocios. Siegfried contó su experiencia en su autobiografía Ma résilience (París, 2014). Entre otras muchas cosas, Siegfried narra como conoció durante su estancia en el campo de exterminio al español Saturnino Navazo, quien, después de la liberación se hizo cargo del pequeño. Navazo fue futbolista en un equipo que se llamaba Club Deportivo Nacional y que estuvo dos años en Primera División del campeonato español de fútbol. Como a Siegfried le tocaba ir a parar a un orfelinato, Navazo le dijo al chiquillo que soltase a los norteamericanos que se llamaba Luis Navazo y que había nacido en Madrid. Vamos, que le adoptó de facto al convertirlo en español de golpe y porrazo.

El 2 de febrero de 1978 se descubrió en el campo una placa conmemorativa dedicada a los españoles muertos en Mauthausen.

Robert Musil (1880-1942)

Robert Musil

Robert Musil nació en el seno de una familia de la baja nobleza de Carintia, en la ciudad de Klagenfurt. Durante su infancia estudió en un internado, pasando después a una academia militar. A los 17 años abandonó la academia para matricularse en la Escuela Técnica Superior de Brno, donde su padre trabajaba como catedrático de Ingeniería. Se licenció en 1901 y comenzó su andadura profesional como asistente técnico en la Universidad de Stuttgart. En 1902 se trasladó a Berlín, asistiendo en la universidad de la capital alemana a cursos de Filosofía, Psicología, Matemáticas y Física, con el ánimo de mejorar su educación. En 1906 relató sus experiencias en el internado en su libro Las tribulaciones del estudiante Törless. En 1908 se doctoró en Filosofía y emprendió el siempre difícil y tortuoso camino de la literatura. Publicó sus primeras críticas y ensayos en la prensa, pero sus escasos ingresos le hicieron compaginar tales actividades con la profesión de bibliotecario. En 1911 se casó con la pintora Martha Marcovaldi, de ascendencia judía. Durante la Gran Guerra se alistó como voluntario, siendo destinado a los frentes de Italia y Serbia, donde colaboró activamente con la prensa militar. Tras la guerra, encontró trabajo en Viena como funcionario en el Ministerio de Asuntos Exteriores austríaco, pero lo abandonó enseguida para retomar de nuevo su carrera como literato. En 1924 publicó un ciclo de novelas cortas Tres mujeres, y en 1930, las dos primeras partes de su monumental obra El hombre sin atributos. Se instaló en Berlín junto a su mujer. En 1932 salió a la luz la tercera parte de esta novela. Un año más tarde, cuando los nazis ascendieron al poder, el matrimonio abandonó Berlín camino de Viena, por temor a represalias contra Martha. Continuó trabajando en su obra magna, El hombre sin atributos, aunque también abordó ensayos y prosa breve, que publicó como antología en 1936 con el sugerente título de Obra póstuma en vida. Sus libros habían sido prohibidos por los nazis, y tras la anexión de Austria por Alemania en 1938, Musil y su esposa emigraron a Suiza, primero a Zurich y luego a Ginebra, donde falleció el escritor en 1942 sin haber podido acabar la novela en la que trabajó durante gran parte de su vida, el ya citado El hombre sin atributos. En 1952, Martha publicó la última parte de esta novela de su marido.

Musil siempre estuvo hundido en la precariedad económica, y despreció a los escritores que colaboraban con la prensa, a pesar de que él mismo lo hacía.

El transatlántico de lujo Wilhelm Gustloff

El transatlántico de lujo Wilhelm Gustloff, orgullo de la flota civil alemana, zarpó el 30 de enero de 1945 desde el puerto de Danzig, para evacuar a parte de la población civil de la ciudad ante la proximidad de las tropas soviéticas. Era un barco de vacaciones que pertenecía a la organización sindical nacionalsocialista Fuerza a través de la Alegría (Kraft durch Freude, KdF). La KdF era un poderoso medio propagandístico del Estado nazi, que organizaba viajes terrestres y marinos, vacaciones y excursiones, funcionando como una gigantesca agencia de viajes.

El transatlántico de lujo Wilhelm Gustloff

Cuando salió de Danzig, el enorme buque navegó con las luces apagadas para evitar ser descubierto por los soviéticos. Transportaba más de diez mil fugitivos, muchos de los cuales se encontraban en cubierta a la intemperie, expuestos al frío invernal del mar Báltico. Ese día Hitler pronunció un triunfal discurso con motivo del aniversario de su ascenso al poder en Alemania. Nadie o muy pocos creían ya en sus megalómanos delirios de grandeza. Dos horas después del discurso del Führer, el capitán del Wilhelm Gustloff, Friedrich Petersen, recibió la noticia de que andaba por los alrededores un dragaminas. Para evitar la colisión, el transatlántico encendió todas sus luces, circunstancia que atrajo de inmediato a un submarino ruso, el S-13. Su capitán, Aleksandr Marinesko ordenó lanzar sus torpedos contra el gigantesco buque de vacaciones repleto de refugiados, acertando de pleno en la inmensa mole. El barco se hundió en 45 minutos, muriendo unas 9500 personas en su interior o por hipotermia. El resto, incluido el capitán Petersen fue rescatado por barcos que acudieron en ayuda. La película de 2008 Ship of no return: The last voyage of the Gustloff narra los últimos momentos de la nave y de sus pasajeros, la mayor parte mujeres y niños. Fue dirigida por Joseph Vilsmaier.

El 24 de marzo de 1945, los soviéticos entraron en Danzig, donde quedaba mucha población sin evacuar. Los soviéticos se ensañaron con la población civil, sobre todo con las mujeres, que sufrieron todo tipo de vejaciones y violaciones. La venganza contra las barbaridades cometidas por los nazis durante la invasión de la Unión Soviética estaba en marcha.