Kurt Tucholsky (1890-1935)

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Tucholsky era hijo de un rico hombre de negocios judío de Berlín.  Estudió Derecho en las universidades de Berlín y Ginebra y se doctoró en Jena en 1915. Todavía en su época de estudiante, publicó su novela corta «Un libro ilustrado para enamorados» (1912). Colaboró con la revista Vorwärts, el órgano oficial del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y desde 1913 fue crítico de literatura y teatro en Die Schaubühne. Combatió en la Primera Guerra Mundial hasta 1916 en el frente oriental, pasando después a la retaguardia, donde ejerció como escribano de compañía y redactor de la revista castrense Der Flieger.  Una vez finalizada la contienda fue redactor jefe del semanario satírico berlinés Ulk. En 1924 se trasladó a París con su segunda mujer Mary Gerold como corresponsal del Vossische Zeitung y de la revista Weltbühne. En 1927 publicó un libro de viajes, «Libro de los Pirineos», y en 1929 la colección de ensayos satíricos «Alemania, Alemania sobre todas las cosas». Debido a su feroz crítica antimilitarista, contra la judicatura y sus adversarios políticos, fueron incoados contra él varios procesos judiciales. En 1929, decepcionado por la pasividad de sus compatriotas ante el irresistible ascenso del nazismo, emigró a Suecia, donde escribió su última obra, la novela, «El Castillo de Gripsholm» (1931), Como es preceptivo, por ser judío y antibelicista, los nazis prohibieron y quemaron sus libros en 1933, además de retirarle la nacionalidad alemana y expropiar sus posesiones. Falleció en Suecia en 1935 a consecuencia de una sobredosis de fármacos, encontrándose ya enfermo de cáncer.

Kurt Tucholsky fue uno de los periodistas más críticos y comprometidos de su época. Su obra está marcada por su relación amor-odio con su país.

«El periodismo es el tejido de mentiras más complejo que jamás se haya inventado»

Kurt Tucholsky

Hermann Hesse (1877-1962)

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Hermann Hesse era hijo de un pastor protestante suabo. Aunque ingresó con 14 años en el Seminario de Teología de Maulbronn, se escapó a los seis meses, pues aquella disciplina no era para él. Pasó una temporada en un hospital psiquiátrico, aquejado de depresión. Entre los años 1895 y 1904 trabajó en diversas librerías de Tubinga y Basilea. En 1904 se casó con la fotógrafa suiza Maria Bernouilli y se afincó en un pueblo junto al lado Constanza con la idea de convertirse en escritor. Publicó en 1907 la novela «Bajo las ruedas», referente autobiográfico de su paso por el seminario. En 1911 viajó por Ceilán e Indonesia, y de vuelta se fue a vivir con su familia a Berna. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial se alistó como voluntario para combatir, pero fue declarado no apto y enviado a un campo de prisioneros a trabajar allí, donde quedó tan impresionado por el ambiente reinante y la atmósfera asfixiante que se hizo pacifista, publicando artículos contrarios a la guerra que no gustaron nada a la prensa nacionalista, la cual le calificó de traidor a la patria. Como consecuencia de todo ello, Hesse se vio inmerso en una fuerte crisis existencial que superó a base de psiconanálisis. Esta situación la reflejó en su novela «Demian» (1919). En 1919 también dejó a su familia y se instaló en Montagnola (Suiza) donde se dedicó a escribir poemas, relatos y novelas, como «Siddharta» (1922) y su obra maestra «El lobo estepario» (1927), un análisis psicológico y existencialista que tiene mucho de autobiográfico. En 1924 obtuvo la nacionalidad suiza y se casó con la pintora Ruth Wenger, de quien se separó pocos años después. En 1931 contrajo matrimonio con la historiadora del arte Ninon Dolbin. Desde 1933 el régimen nacionalsocialista prohibió sus obras en Alemania. Hess acogió en su casa de Montagnola a intelectuales alemanes que huían de los nazis. En 1946 obtuvo el Premio Nobel de Literatura por su obra «El juego de los abalorios» (1943), otra de sus obras maestras. Desde entonces dejó de dedicarse a la novela, aunque continuó escribiendo relatos, poemas y cartas. Su figura y obra fueron cayendo en el olvido hasta que en los años 60 «El lobo estepario» se convirtió en libro d del movimiento hippie y la generación beatnik. Hesse apenas disfrutó de este renacer tardío, pues falleció en su domicilio de Montagnola el 9 de agosto de 1962.

Hesse fue durante muchos años un testigo curioso y perspicaz de los acontecimientos de su época. Apeló a los intelectuales alemanes a que se opusieran al clamor popular a favor de la guerra, pero la campaña en su contra es lo que le llevó a solicitar y obtener la nacionalidad suiza y abandonar para siempre su país.