Alfred Kerr (1867-1948)

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Alfred Kerr, cuyo verdadero apellido era Kempner, era hijo de un rico comerciante de vinos judío de Breslau, Silesia, donde dio comienzo a sus estudios de Filosofía y Filología alemana, que simultaneó con su actividad como articulista en prensa. Finalmente se matriculó en la Universidad de Berlín, donde se doctoró. Escribió para los periódicos Der Tag, Breslauer Zeitung, Vossische Zeitung y Frankfurter Zeitung. También colaboró con la revista literaria Neue Rundschau. Entre 1912 y 1915 dirigió Pan, revista de arte y literatura. Desde 1918, y hasta 1933, fue crítico teatral del Berliner Tageblatt. Durante todo este tiempo, Kerr además publicó libros de poesía y reportajes de sus viajes por Francia, España, Argelia, Córcega, Inglaterra y EEUU. Pero con la llegada de los nazis al poder, todo cambió. En febrero de 1933 fue declarado proscrito por el régimen de Hitler, por judío y por «escritor degenerado». Huyó de Berlín con su mujer y sus hijos, refugiándose en Praga, Viena, Zurich y París, donde continuó escribiendo, colaborando con periódicos del exilio alemán pero también con prestigiosos diarios extranjeros como Figaro o el Daily Telegraph. Kerr publicó en estos periódicos virulentos ataques contra el régimen nacionalsocialista, como el artículo Die Diktatur des Hausknecht (La dictadura del lacayo). En 1936 se estableció en Londres, donde trabajó como comentarista político en la BBC. Tras la guerra, volvió a Alemania y continuó durante un tiempo sus tareas de crítico en los periódicos germanos Die Welt y Die Neue Zeitung. Falleció en 12 de octubre de 1948 en Hamburgo, durante una conferencia.

Kerr está considerado el crítico berlinés más influyente, pero también el más odiado y temido por su sarcasmo, del primer tercio del siglo XX. Los nazis fueron objeto de sus implacables críticas.

Karl Kraus (1874-1936)

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Kraus nació en 1874, en el seno de una familia judía del norte de Bohemia. Su padre era un rico empresario del sector del papel. La familia se trasladó a Viena siendo todavía un niño. Durante sus años de universidad,  se unió al grupo Jung-Wien, precursor del modernismo y trató de abrirse camino como actor y director de teatro. Pero fracasó en sus planes, abandonó los estudios universitarios y se dedicó a escribir para revistas y diarios vieneses. En 1897 se convirtió en corresponsal en Viena del Breslauer Zeitung. En 1899 fundó la revista Die Fackel (La Antorcha), con el objetivo de denunciar lo que Kraus consideraba degradante en la política, la moral e incluso en la lingüística de su tiempo. Por la orientación pacifista de la revista, fue secuestrada por las autoridades austrohúngaras en varias ocasiones durante la Primera Guerra Mundial.

Además de la intensa labor de este autor como articulista y ensayista, destacar otras creaciones suyas como poemas, libros de aforismos, un drama antibélico («Los últimos días de la humanidad (1918-1919)») . Fue un satírico, gran orador y un formidable polemista. A partir de 1933 avisó de la progresiva deshumanización que iba a provocar el ascenso al poder de Hitler y el nacional-socialismo. Falleció en Viena en 1936.