Libro «El tinglado del Duce»

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Dino Biondi, autor de la obra «El tinglado del Duce»

Dino Biondi, autor de «El tinglado del Duce», explica el nacimiento, auge y decadencia del mito encarnado por Benito Mussolini. Para ello, Biondi se documentó exhaustivamente en colecciones enteras de periódicos y revistas y centenares de libros sobre el fascismo italiano. Con todo este ingente material documental, Biondi demostró por qué a lo largo de 20 años, entre 1923 y 1943, la mayoría de los italianos fueron mussolinianos y por qué fue necesaria una guerra para que dejasen de serlo. La obra de Biondi se detiene en cada etapa importante de la irresistible ascensión del Duce al poder y estudia con detenimiento cómo se fabricó el mito de este «hombre nuevo», el hijo del herrero, y antiguo profesor de ideología socialista. El trabajo del autor finaliza el 25 de julio de 1943, cuando Mussolini fue obligado por el Gran Consejo Fascista a entregar sus poderes al rey.

«El tinglado del Duce» es el análisis de 20 años de historia italiana. Publicado en 1975.

Libro «La Alemania nazi» de Enzo Collotti

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Enzo Collotti, autor de la obra «La Alemania nazi»

«La Alemania nazi» es un trabajo ya clásico publicado por Enzo Collotti en 1962. Yo poseo una edición en castellano de 1972, pero supongo que se habrá reeditado unas cuantas veces desde entonces. Obra muy bien documentada, trata sobre el vertiginoso ascenso del nacionalsocialismo en Alemania y su dramática caída, arrastrando a millones de seres humanos en ella. Enzo Collotti incorpora los aspectos más trágicos e inhumanos del nazismo dentro de una compleja trama de factores que explican el surgimiento y la dinámica interna y externa del Tercer Reich: la exasperación nacionalista tras el Tratado del Versalles, muy bien manejada por Hitler y sus colaboradores, la escisión del movimiento obrero, las consecuencias sociopolíticas y económicas de la crisis del 29, los intereses de los terratenientes prusianos o las necesidades expansionistas de la industria alemana. El partido nazi supo aprovechar en su beneficio los descontentos de unos y las ambiciones de otros para auparse al poder.

Enzo Collotti (Mesina, 1929) es un historiador italiano representante de la historiografía marxista. Profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Florencia.

Asesinato de Heydrich

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Los asesinos de Heydrich

Reinhard Heydrich fue jefe de los servicios de seguridad del Tercer Reich y Reichsprotektor, esto es, una especie de virrey, del protectorado de Bohemia y Moravia. Y el arquitecto de la Solución Final judía. Los checos, a los que gobernó con mano de hierro, le llamaron con desprecio «la víbora nazi». «la bestia rubia» o «el carnicero de Praga». Heydrich desmanteló en gran parte la estructura de la Resistencia checa y durante su mandato las fábricas de armas del invadido país incrementaron su producción, un hecho que no pasó inadvertido a los británicos. Por ello, los ingleses tomaron cartas en el asunto y decidieron echar una mano a la depauperada Resistencia local. Planearon su muerte, que consideraron un plan no demasiado complejo al ser Heydrich un hombre de hábitos fijos y que viajaba en un Mercedes Benz descapotable con escolta ligera. Pensaba que nadie tendría el valor de atacarle. Craso error, como veremos a continuación.

La RAF (la fuerza aérea británica) envió 6 comandos para asesinar al Protector de Bohemia y Moravia, que saltaron el paracaídas cerca de Praga. Jan Kubis y Josef Gabcik formaban parte de los guerrilleros que portaban granadas y metralletas Sten. Si bien una vez localizado el vehículo del jerarca nazi, el arma de Gabcik se encasquilló, la granada de Kubis alcanzó en parte su objetivo, pues estalló en el coche de Heydrich, hiriéndolo de gravedad, aunque «el Carnicero de Praga» logró efectuar algunos disparos contra sus agresores, que acabaron abatiendo al conductor, mientras se daban a la fuga. Heydrich falleció a consecuencia de una septicemia ocasionada por sus heridas, ocho días después del atentado.

Los miembros del comando se vieron acorralados en la iglesia de los Santos Cirilo y Metodio por cientos de SS que buscaban vengar a su jefe. Cuando los guerrilleros agotaron sus limitadas municiones, se suicidaron. Los alemanes no quedaron satisfechos con la muerte de los agresores, así que asesinaron a todos los habitantes de Lídice, el pueblo de uno de los comandos: 340 hombres, mujeres y niños fueron las víctimas de un día de furia en el que además el pueblo fue arrasado y borrado del mapa.

Lida Baarova la amante de Goebbels

lida-baarovaLida Baarova fue la amante más importante de Goebbels.  Lida era una artista de cine Checa, que tenía gran éxito en el cine alemán, vivía con un famoso actor, cerca de la casa del ministro. En un congreso en Nuremberg, Hitler le pregunto si estaba casada con el actor alemán, ella y Goebbels respondieron a la vez que no. Luego se volvieron a ver en la ópera y mientras el cantante decía «Ich liebe dich» te quiero, Goebbels le susurró al oído «Ich dich auch» y yo también.

Goebbels tenía la reputación de ser un hombre que trabajaba día y noche, esto le sería útil en lo que respecta a las mujeres porque sabía cómo dedicarles el halago definitivo por parte de un hombre ocupado y dedicarles tiempo sin que pareciera importarle el que tuviera un compromiso en otro lugar.

Lida asistió a otro recepción en el congreso donde Goebbels  se acercó a ella media hora antes del discurso que debía dar ante un público enorme. Le invito a salir de la sala de la recepción y acompañarle a otras habitaciones donde según dijo podrían hablar en privado, allí la beso y le declaró su amor. Acto seguido dio un discurso en el que la miro y se limpió el carmín, sin que nadie sospechara su gesto.

Estaban profundamente enamorados. Sus altos pómulos, característicos de la belleza eslava, fascinaban a Goebbels. Estuvieron dos años juntos sin una sola riña.

Pero Magda la mujer del ministro la invito a tomar el té. Lida se puso muy nerviosa pero Magda dijo que comprendía que su marido estuviera enamorado de ella. Esto lo admitía, pero le advirtió que nunca tuvieran un hijo. Que fuera su amante, pero nunca la generadora de hijos.

Todo Berlin conocía las andanzas de la pareja, y esto no lo llevaba bien la que era considerada la madre perfecta del régimen nazi.

El matrimonio Goebbels decidió divorciarse, pero Hitler se escandalizó y quiso mediar con Magda, ella, despechada, dijo que no quería hablar con él. El Fuhrer tomó cartas en el asunto y habló con Goebbels, aunque este estaba dispuesto a renunciar a su puesto, por el amor de Baarova. Hitler enfurecido le prohibió volver a ver a su amante. No estaba dispuesto a que Alemania perdiera un hombre tan necesario en el partido. Las órdenes eran inexcusables, Goebbels cabizbajo obedeció a su jefe.

Helldorf Jefe de policía, fue el encargado de comunicárselo a Baarova, que al enterarse se desmayo.  El policía cuando despertó le explicó que si no obedecía no sólo podía perjudicar su carrera sino su vida. Ella se puso histérica y dijo que prefería perder la vida antes que el amor de Goebbels, (por lo visto estaban totalmente enamorados). Hitler tuvo que volver a intervenir, con gran malestar. Y obligar a cumplir su orden, sin embargo dejó que Goebbels se despidiera de ella. Le retiraron sus películas y la desterraron a Praga.

Un día que ella estaba en Berlín sus coches quedaron paralelos en un semáforo y pudieron mirarse fijamente hasta que él dio orden a su chofer de continuar y ya todo acabo.