La Batalla de los rodamientos a bolas

fabricapanzer-Esta batalla, que pudo ser definitiva y que por cuestiones desconocidas se quedó en «agua de borrajas» es la conocida por «La batalla de los rodamientos a bolas».

Schweiunfurt era una ciudad alemana en la que estaba concentrada la fabricación de los cojinetes de bolas, imprescindibles para el montaje de los tanques, cañones, etc.

En agosto del 43 los bombarderos americanos destruyeron el 38% de esta importante industria. Pero de una manera inexplicable dejaron de bombardear estas fábricas y cambiaron sus objetivos.

Según Speer, que era el Ministro de armamento, dijo que si hubieran seguido bombardeando, habrían producido tal colapso en la producción de armamento que se hubiera perdido la guerra en ese momento.

Un importante fallo de la inteligencia Aliada, ya que, evidentemente desconocían el mal tan grande que estaban ocasionando.

Michael Tukachevski

TukachevskiFue uno de los militares más importantes de la revolución rusa. Venció al general blanco Denekin.

Trotski le ofreció ser el Jefe del Estado Mayor. En la guerra con Polonia, Stalin, desobedeció una de las órdenes de Tukachevski y perdió la conquista de Lvov y Varsovia y eso obligó en el tratado de Riga a que la URSS cediera a Polonia grandes territorios. Desde entonces Stalin odiaba  a Tukachevski.

Tukachevski tuvo una reunión con generales alemanes. Esto fue aprovechado por Heydrich, jefe de la Gestapo Alemana, que lo comunicó a Stalin. Con el objetivo de Hitler de ir desmontando las cabezas visibles del Ejército Rojo.

El general fue degradado y posteriormente, junto con otros militares, acusado de espionaje para los nazis. Al día siguiente se cumplió la sentencia mediante el clásico tiro en la nuca.

Así empezó la depuración del Ejército Rojo, que terminó con más de 35000 oficiales asesinados.

El Anschluss (la anexión de Austria al lll Reich)

AustriaDesde junio del 34 Hitler pretendía unir su Austria natal a Alemania.

Los miembros del estandarte 89 (nacionalsocialista austriaco) pretendieron derribar el régimen de Dollfuss, canciller austriaco de pensamiento austrofascismo católico. Que aunque tenía esta mentalidad, su apoyo al Vaticano lo hacía muy alejado de los nazis. Dollfuss esperaba la ayuda de Mussolini, en el caso de ser atacado por Alemania.

El estandarte 89, grupo nazi austriaco, planificó varios intentos de golpe de estado.

Un día penetraron en la Cancillería y se produjo una refriega de tiros, de la que salió herido el canciller. Tal vez se hubiera salvado, pero los rebeldes se negaron a salir a buscar un médico. El golpe fue un fracaso, pero Dollfuss murió.

Sin embargo, Hitler que se encontraba oyendo la opera el «oro del Rin»  de Wagner. Se molestó por lo mal que se había hecho el fallido golpe. Los asaltantes seguían dentro de la cancillería y por medio de negociaciones alemanas se les permitió salir. Pero Schuschnigg, presidente del nuevo gobierno al ver el asesinato que habían cometido los metió en un calabozo y al día siguiente fueron ahorcados.

Las ligas de la secretaria de Chamberlain

Conf. Munich 29 de septiembre de 1938, conferencia de Múnich, se reúnen los primeros ministros de Gran Bretaña, Neville Chamberlain; Francia, Daladier; Italia, Il Duce, Benitto Mussolini y Alemania, Adolf Hitler.

Con la intención, por parte de los primeros de parar la invasión de Checoslovaquia y no iniciar una nueva guerra.

Pero Daladier no puede empezar la cumbre, porque no ha llegado su secretario que es el que conoce el conflicto. Por fin llega, pero dice que no tiene la documentación, porque la tiene, su secretaria 😳.

Desesperadamente todos buscan el paradero de esta buena señorita, para poder empezar la conferencia de paz.

Al final llega con gran zozobra, debido a que había pasado una noche de pasión con algún oficial alemán y había perdido los enganches de la liga y no iba a ir a tan importante evento sin las medias.

¡Un enganche de una liga pudo cambiar la historia!.

Operación 25: la conquista de Yugoslavia

Last day in Yugo 12-28-1944
Miembros del ejército yugoslavo

De nuevo el fracaso de las tropas italianas en una de sus aventuras militares provocó la intervención alemana para corregir defectos. La fallida intervención del Duce en Grecia ocasionó fuertes desajustes en toda la península de los Balcanes. Las alianzas de países como Hungría, Rumanía y Bulgaria con Alemania permitió a los nazis partir de bases relativamente seguras para dominar la península balcánica.

Así el 6 de abril de 1941 comenzó la ofensiva de los Balcanes, contra Yugoslavia y Grecia. Nos ocuparemos en este post de la Operacion 25, el nombre en clave de la invasión de Yugoslavia desde las bases alemanas de Austria. Hungría, Rumanía y Bulgaria. Los alemanes, quienes en esta ocasión contaron con la ayuda de unidades italianas, húngaras y búlgaras, atacaron en una serie de rápidas incursiones, según su costumbre. El avance de las divisiones acorazadas y la infantería alemanas fueron apoyadas desde el aire por la Luftwaffe, que bombardeó Belgrado, la capital del país, y algunos puntos estratégicos. El Ejército yugoslavo no pudo oponerse a la que se venía encima. Para colmo, los croatas de las fuerzas armadas yugoslavas aclamaron a los invasores como sus liberadores, pues simpatizaban con la causa nazi. El 12 de abril se conquistó Zagreb y el 14 del mismo mes, Belgrado. El 17 de abril capitularon las fuerzas armadas yugoslavas, un país que dejó de existir. Los vencedores se repartieron la extinta Yugoslavia de la siguiente manera: Alemania e Italia se repartieron Eslovenia; Hungría ocupó parte de Voivodina; Italia unificó Montenegro, parte de Macedonia con su provincia de Albania; Bulgaria ocupó el resto de Macedonia; Serbia fue ocupada militarmente y quedó administrada por un gobierno títere de los nazis; Croacia se convirtió en Estado vasallo del Tercer Reich y gobernado por el movimiento Ustacha, de la misma cuerda que fascistas y nazis.

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Josip Broz, «Tito», líder partisano

A partir de este momento, los partisanos yugoslavos ocasionaron serios problemas y fuertes reveses a las tropas de ocupación del Tercer Reich. Según transcurría la guerra, el número y la efectividad de los partisanos yugoslavos se fue incrementando y adquiriendo una fuerza notable en la región. La actitud de los invasores, odiosa para la población civil, favoreció el apoyo a los partisanos. La represalia indiscriminada contra la población autóctona por el apoyo a los partisanos no hizo más que favorecer la resistencia interior. Los partisanos fueron una apoyo constante de las operaciones militares aliadas en la región e impulsaron a su vez crueles acciones contra los ocupantes. Uno de sus líderes, Josip Broz, “Tito”, se convirtió al finalizar la guerra en el presidente de una Yugoslavia rediviva, y uno de los impulsores de la denominada “Tercera vía”, una idea política y estratégica más o menos independiente de los bloques soviético y occidental.

El Zorro del Desierto

Erwin Rommel 2

Tras la inoportuna irrupción de los italianos en la guerra, Hitler se vio obligado a apoyar a sus incómodos aliados en los frentes que habían abierto, en todos los cuales tenían serios problemas debido a la falta transalpina de preparación y de materiales para la guerra moderna, como la que se estaba librando en aquellos momentos. Pues una derrota italiana significaba un triunfo británico, y eso el dictador germano no estaba dispuesto a consentirlo por lo que pudiese pasar después, por mucho que los ingleses las estuviesen pasando canutas, como así era en realidad. Hasta que no entrase de verdad en la guerra EEUU, los occidentales no estaban en posición de tomar la iniciativa, pero sí de resistir a ultranza en espera de mejores tiempos, como pedía el Premier británico, sir Winston Churchill.

En el norte de África, el ataque frustrado de los italianos había tenido como consecuencia el contraataque británico, cuyas unidades tenían una capacidad de combate muy superior a las desmoralizadas y mal armadas tropas italianas. Así que Hitler envió a uno de sus mejores generales, Erwin Rommel, un hombre también muy respetado en las filas enemigas. El 11 de febrero de 1941, los alemanes desembarcaron en Trípoli, capital de Libia, y los italianos se pusieron a sus órdenes. Esa era la condición que había impuesto Hitler a Mussolini para actuar en ese escenario. La fuerza expedicionaria alemana, el Afrika Korps desembarcó y Rommel, con una argucia sencilla pero eficaz, hizo creer a los británicos que traía más fuerzas que las que en realidad venían con él. El astuto alemán hizo dar varias vueltas a la manzana a sus escasos carros de combate. Tanto es así, que un espía al servicio de los ingleses informó que los alemanes habían desembarcado con más de 1000 blindados. Aún así, el Alto Mando británico estimó que por muy astuto que fuese Rommel, carecía de experiencia en el combate en el desierto.

Pues este señor carecería de experiencia en el desierto, pero pronto se ganaría el apodo de el Zorro del Desierto. Se convirtió en un mito y en un héroe popular. Buscaba su propia proximidad al frente, arrimaba el hombro como el último de sus soldados y aparecía en documentales y fotografías. En marzo del 41 reconquistó Mersa el-Brega y la peninsula Cirenaica, en Libia, obligando a los ingleses a retroceder 800 km, que perdieron efectivos en el norte de África para ser trasladados al frente griego. 7000 británicos parecían suficientes para detener el avance de Rommel, pero vemos que no fue así. Fue la primera derrota militar británica en el norte de África.

Pero Rommel tenía sus propios problemas. Por supuesto el principal eran las acuciantes necesidades de avituallamiento, pues estaban muy alejados de sus bases, ya que Hitler consideraba el norte de África un escenario muy secundario de la guerra, enfrascado como estaba en la próxima embestida contra la URSS, que iba a absorber la inmensa mayoría de los recursos humanos y materiales de la Alemania nazi. Los británicos, a pesar de su retroceso momentáneo, mantenían su base en Malta, el portaaviones del Mediterráneo, desde donde atacaban los suministros enviados por mar al Africa Korps. Malta no fue conquistada por los alemanes, y finalmente la falta de suministros ocasionó que las fuerzas expedicionarias de Rommel se detuviesen en la ciudad de Sollum, en la frontera con Egipto y al este de Tobruk. Fortaleza bien defendida por los británicos. Rommel se estrelló contra las defensas de Tobruk, que ocasionaron graves pérdidas al Afrika Korps. Este sería el inicio de la contraofensiva británica en el norte de África. Los ingleses reunieron un gran ejército de más de 100000 hombres, 800 carros de combate y 1000 aviones, al mando de Claude Auchinleck. Su gran superioridad permitió liberar Tobruk del cerco alemán.