Churchill traicionó a los cosacos y los entregó a una muerte segura

cosacosLos cosacos fueron un pueblo establecido en las estepas del sur de los actuales territorios de Rusia y Ucrania. Expertos jinetes, diestros en el manejo de las armas y de carácter indómito, durante el régimen zaristas las once comunidades cosacas integradas en el Imperio Ruso firmaron un acuerdo con el Zar por el que, a cambio de su lealtad, recibieron un status especial y gozaron de cierta autonomía. Con la caída del Zar, durante la Revolución rusa de 1917, los cosacos permanecieron ajenos a las disputas por llegar al poder, pero al final se vieron obligados a tomar partido. Al haber formado parte de la guardia del Zar, para los bolcheviques y el ejército rojo habían sido el brazo ejecutor de la opresión zarista. Así que, se vieron obligados a tomar partido por los mencheviques y lucharon junto al ejército blanco, aunque no por convencimiento sino por aquello de  “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. Con el triunfo de los bolcheviques, muchos cosacos tuvieron que huir estableciéndose en varios países de Europa Oriental…..los que se quedaron sufrieron la represión durante 10 años.

A comienzos de los años treinta, la represión sobre los cosacos rusos había terminado e incluso habían llegado a recuperar alguno de sus privilegios. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial se iba a producir la paradoja de que había cosacos luchando en el ejército rojo y en la Wehrmacht. Muchos de los cosacos que luchaban en el ejército rojo lo hacían en el convencimiento de que la Unión Soviética era la heredera del Imperio Ruso, pero también los había que lo hicieron por obligación. Sabiendo del pasado zarista de los cosacos, Stalin no permitió que se crease un Regimiento de cosacos y fueron repartidos por distintas unidades. En el otro lado, y siguiendo con el dicho de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, Goebbels supo ganarse a los cosacos que habían huido de los bolcheviques ofreciéndoles luchar contra quienes les habían expulsado de sus tierras y, sobre todo, un estado libre cosaco, Kazakia, tras derrotar a Stalin. De esta forma, se constituyó el Escuadrón de Caballería Cosaca adcrito al 40 Cuerpo Panzer, bajo la dirección del Capitán cosaco Zagorodny. Además, a este escuadrón se unieron muchos cosacos hechos prisioneros por los alemanes a los que Stalin había obligado a luchar en las filas del ejército rojo.

Cuando terminó la guerra en el frente europeo y sabiendo del odio de Stalin, los prisioneros cosacos que habían luchado junto a los alemanes trataron de quedar bajo la custodia de los aliados occidentales, pero en la Conferencia de Yalta (1945) Winston Churchill, Franklin D. Roosevelt y Joseph Stalin sellaron su suerte. Stalin consiguió de Churchill y Roosevelt un acuerdo para repatriar a todos los ciudadanos soviéticos prisioneros de los alemanes y Stalin, a cambio, repatriaría a los prisioneros de guerra aliados que el ejército rojo había liberado de los campos nazis. Aunque inicialmente no se incluyeron en el acuerdo los cosacos emigrados durante la Revolución Rusa, Stalin lo exigió más tarde para encerrarlos en los gulags o ejecutarlos por traición a la Patria.

Un caso especialmente sangrante y cruel se produjo en Lienz (Austria), donde el ejército británico tenía bajo custodia unos 2.500 cosacos entre oficiales y soldados. El 28 de mayo de 1945, los británicos comunicaron a sus líderes que estaban invitados a una importante conferencia junto a oficiales ingleses en una localidad cercana y que estarían pronto de regreso. Ante la desconfianza de los cosacos, un oficial británico juró por su honor que no mentían. En esa misma noche, fueron transportados a la vecina Tristach…..donde les esperaba el ejército rojo.

Es difícil cuantificar la cifra exacta de cosacos entregados a Stalin, pero algunas fuentes hablan de “50.000 cosacos, entre ellos 11.000 mujeres, niños y ancianos”. Los cosacos que lograron huir se repartieron por Europa y mantuvieron su identidad en secreto hasta la disolución de la Unión Soviética en 1991. Según reza un dicho entre los cosacos . “los rusos nos mataban a porrazos, los británicos lo hicieron con su palabra de honor”.

Articulo de Javier Sanz.

Graf Spee la tragedia del corsario alemán.

Graf_Spee-A principios de la guerra sorprendió en el Atlántico el acorazado de bolsillo Graf Spee que se dedicaba a surcar el océano en busca de mercantes aliados para hundirlos.

Patrullaban por el Atlántico 5 portaaviones, 18 acorazados y nueve grupos aliados  persiguiendo a este escurridizo enemigo. Pero este barco poseía tres cañones de largo alcance que mantenían a raya a sus perseguidores. La Royal Navy estaba obsesionada con este pequeño buque.

Langsdorff era el comandante de este loco atacante. En el hemisferio sur fue rodeado por numerosos barcos ingleses, respondiendo con agresividad y dejando a casi todos los barcos averiados. Pero el Graf Spee necesitaba repostar y se escondió en el puerto de Montevideo. Permaneció allí el tiempo que permitían las leyes internacionales, mientras eran esperados a la salida por la escuadra  inglesa. Los diplomáticos de ambos lados luchaban con las autoridades Uruguayas. Los alemanes pidiendo ayuda y los ingleses solicitando que dejaran de protegerles en el puerto.

A los pocos días no habiendo podido prolongar el plazo y ante la presencia de miles de personas su capitán hundió el barco. Tres Días más tarde Langsdorff se suicidó.

Reunión de Bordighera

El 12 de febrero de 1941 Mussolini se reuniría con Franco en Bordighera, (Italia)Reunión de Bordiguera. Pretendía convencerlo para que España entrará en la guerra. El Conde Ciano escribió a Serrano Suñer para preparar la reunión. La reunión fue en ambiente cordial y de amistad, pero…

Mussolini estaba desesperado con su fracaso en el norte de África y había solicitado ayuda a Hitler.

También quiso que Franco ayudará. Pensó que estaba obligado a participar por la actuación del eje en la guerra civil Española.

Pero volvió a reclamar las mismas condiciones que en Hendaya:

  1. Suministros de trigo, petróleo y armas.
  2. Concesiones territoriales en África.

Al final y abrumado por la cabezonería de Franco. Mussolini se retiró sin conseguir nada. Fue una reunión calificada de «anodina».

Al día siguiente Franco se reunió con el Mariscal Petain. Por el que tenía una gran admiración. Pero también fue una reunión intrascendente.

Historia del hombre que nunca existió. Operación Mincemeat.

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A finales de 1942 el servicio secreto británico tuvo la idea de abandonar un cadáver en aguas españolas con documentos falsos, que revelasen el propósito aliado de desembarcar en Cerdeña, cuando el objetivo real era Sicilia. Le llamaron Mayor William Martin. Tenían que realizar el engaño con sumo cuidado ya que si lo descubrían los alemanes sabrían con seguridad que en Cerdeña no desembarcarían. Hasta crearon una novia que les escribía cartas. Simularon un accidente aéreo frente a Cádiz. Un pescador localizo al Mayor, y el engaño funciono a la perfección. Ya que los alemanes revisaron todos los detalles del muerto creyéndose la estratagema totalmente.