El Zorro del Desierto

publicado en: Personajes | 0

Erwin Rommel 2

Tras la inoportuna irrupción de los italianos en la guerra, Hitler se vio obligado a apoyar a sus incómodos aliados en los frentes que habían abierto, en todos los cuales tenían serios problemas debido a la falta transalpina de preparación y de materiales para la guerra moderna, como la que se estaba librando en aquellos momentos. Pues una derrota italiana significaba un triunfo británico, y eso el dictador germano no estaba dispuesto a consentirlo por lo que pudiese pasar después, por mucho que los ingleses las estuviesen pasando canutas, como así era en realidad. Hasta que no entrase de verdad en la guerra EEUU, los occidentales no estaban en posición de tomar la iniciativa, pero sí de resistir a ultranza en espera de mejores tiempos, como pedía el Premier británico, sir Winston Churchill.

En el norte de África, el ataque frustrado de los italianos había tenido como consecuencia el contraataque británico, cuyas unidades tenían una capacidad de combate muy superior a las desmoralizadas y mal armadas tropas italianas. Así que Hitler envió a uno de sus mejores generales, Erwin Rommel, un hombre también muy respetado en las filas enemigas. El 11 de febrero de 1941, los alemanes desembarcaron en Trípoli, capital de Libia, y los italianos se pusieron a sus órdenes. Esa era la condición que había impuesto Hitler a Mussolini para actuar en ese escenario. La fuerza expedicionaria alemana, el Afrika Korps desembarcó y Rommel, con una argucia sencilla pero eficaz, hizo creer a los británicos que traía más fuerzas que las que en realidad venían con él. El astuto alemán hizo dar varias vueltas a la manzana a sus escasos carros de combate. Tanto es así, que un espía al servicio de los ingleses informó que los alemanes habían desembarcado con más de 1000 blindados. Aún así, el Alto Mando británico estimó que por muy astuto que fuese Rommel, carecía de experiencia en el combate en el desierto.

Pues este señor carecería de experiencia en el desierto, pero pronto se ganaría el apodo de el Zorro del Desierto. Se convirtió en un mito y en un héroe popular. Buscaba su propia proximidad al frente, arrimaba el hombro como el último de sus soldados y aparecía en documentales y fotografías. En marzo del 41 reconquistó Mersa el-Brega y la peninsula Cirenaica, en Libia, obligando a los ingleses a retroceder 800 km, que perdieron efectivos en el norte de África para ser trasladados al frente griego. 7000 británicos parecían suficientes para detener el avance de Rommel, pero vemos que no fue así. Fue la primera derrota militar británica en el norte de África.

Pero Rommel tenía sus propios problemas. Por supuesto el principal eran las acuciantes necesidades de avituallamiento, pues estaban muy alejados de sus bases, ya que Hitler consideraba el norte de África un escenario muy secundario de la guerra, enfrascado como estaba en la próxima embestida contra la URSS, que iba a absorber la inmensa mayoría de los recursos humanos y materiales de la Alemania nazi. Los británicos, a pesar de su retroceso momentáneo, mantenían su base en Malta, el portaaviones del Mediterráneo, desde donde atacaban los suministros enviados por mar al Africa Korps. Malta no fue conquistada por los alemanes, y finalmente la falta de suministros ocasionó que las fuerzas expedicionarias de Rommel se detuviesen en la ciudad de Sollum, en la frontera con Egipto y al este de Tobruk. Fortaleza bien defendida por los británicos. Rommel se estrelló contra las defensas de Tobruk, que ocasionaron graves pérdidas al Afrika Korps. Este sería el inicio de la contraofensiva británica en el norte de África. Los ingleses reunieron un gran ejército de más de 100000 hombres, 800 carros de combate y 1000 aviones, al mando de Claude Auchinleck. Su gran superioridad permitió liberar Tobruk del cerco alemán.

Print Friendly, PDF & Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *